La noche pasaba lentamente, podía sentir las lágrimas llenándome los ojos nuevamente, no sabía cómo explicarlo, no sabía cómo sentirme al respecto, no sabía si actuar indiferente o sonreír cuando lo vea. ¿Era una broma? ¿Cuándo aprenderás a mantener la boca cerrada? me repetía una y otra vez. Sentí la puerta abrirse, sabía que era él, ¿quién mas podría ser? solo vivíamos el y yo en el apartamento. Entro a la habitación no decía ninguna palabra al llegar donde yo estaba, me abrazo.

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